Su Revolución con Urano

Un punto muy importante se dará este año 2019 para la energía Venusina (afectando más a los signos de Tauro y Libra), ya que se verá indudablemente desafiada por la energía de Urano, que está próximo a ingresar a Tauro (Venus regente) en Marzo.
Esto repercutirá probablemente en que nuestro concepto de amor y deseo al verse desafiado, tenga excelentes oportunidades para trascender al apego terrenal de Venus, y transformarse en su expresión más evolucionada.
Sin embargo, también existe un lado complejo de esta energía tan desprendida, ya que en su aparente independencia se esconde su necesidad de seguridad, que tarde o temprano se asomará, pudiendo crear bastante conflicto.
Esto pasa simplemente porque Venus y Urano no son especialmente compatibles.
Venus (o Tauro) busca lo concreto, es tierra y por lo demás, bastante realista y comprometido (si lo tratan bien), a diferencia de Urano (o Acuario) que es idealista. Necesita tener certeza de que los demás estarán para él, pero le cuesta mucho ofrecer lo mismo de vuelta. Así que como verán, estas energías juntas se resumen en la palabra “incomodidad”.

Lo mismo puede ocurrir con nuestras posesiones. Tener mucho a nivel material siempre puede significar una sobrecarga a nuestros compromisos terrenales, pudiendo llegar a sentir que son las cosas las que nos “poseen” a nosotros.

Pero existe también un lado más amable de esta energía, que puede aflorar si es que estamos dispuestos a aceptar el desafío de conjugar pacientemente, estas opuestas maneras de lidiar con el mundo.
Un ejemplo de esto, es que pueden surgir nuevas miradas sobre la valoración y utilidad de nuestros recursos naturales, cuestionando el uso energético e impacto que ello implica, y la importancia de cubrir nuestras necesidades básicas de manera inteligente.

La frase “menos es más” irá cada vez cobrando mucho más sentido.

Pero volviendo a temas amorosos, lo que irá produciéndose paulatinamente es también una nueva respuesta al mundo desde nuestra propia valoración. ¿Cuántas personas persiguen seguridad material o persiguen ideas o cánones respecto a sus cuerpos, sin considerar que están excluyendo la esencia, lo que realmente queda y trasciende este plano?. Y como el amor nace desde dentro de nosotros, este cambio promete una expansión de esta estima mucho más real, en relaciones más libres (no libertinaje) porque se aprecia al otro también de otra manera, más concreta y sensata. Por lo tanto, los espacios para la libre expresión individual,  serán tan importantes, como los momentos en que se comparte con la pareja.

Y quizás lo más importante, nuestros deseos irán poco a poco cayendo en cuenta de que para llevarlos a la realidad, también se deben de considerar los deseos de los otros, porque la intención principal de esta energía, es que construyamos nuestro bienestar a partir del bien común.

 

 

Texto por Liz R.Rey