El otro día una posible clienta me dijo que idealmente quería que interpretara su carta astral delante de ella, porque ya le había pasado una vez que un supuesto astrólogo, le había entregado un informe copiado de un sitio “x” de internet. Lo primero que pensé fue: ella no es mi clienta, por la sencilla razón de que para que el trabajo fluya, la otra persona debe creer en uno, y para eso es que trabajo en este blog, actualizándolo diariamente. Y por otra parte, también me cuido mucho de no cargar con energías opositoras a lo que hago (en todo ámbito de cosas).
Pero curiosamente esto ocurrió en un momento en que me estaba planteando la forma en cómo expongo mi trabajo, porque han aparecido muchos presuntos astrólogos en las redes sociales, que efectivamente no conocen en profundidad sobre astrología. Lo que es bastante grave y triste, porque sé que hay muchos como yo, que llevan mucho tiempo en esto, y que en algún momento les han pasado esta mochila de la duda, que se está haciendo cada vez más pesada.

Dada esta experiencia, me sentí en la obligación de contarles brevemente sobre mi experiencia en la astrología, como estudiante, como astróloga, y por qué no decirlo, como terapeuta.

 

Liz Estudiante

Corría el año 2002. Yo ya era un poco fan de leer el Tarot. Tengo cierta facilidad con los símbolos, creo debido a mi vinculación con el arte. Durante esa época, mi madre había dejado su trabajo para volcarse al estudio de la astrología, con un reconocido astrólogo y terapeuta chileno llamado Francisco Alcoholado. Ella cada vez llegaba más entusiasmada con el curso, así que le pedí los papers y libros para conocer de qué se trataba. Ese fue el inicio de la historia…
Le leí la carta astral a mucha gente, a todos mis conocidos. Cada vez que tenía una en mis manos, sentía como se abría una parte de mí al entendimiento del otro de una manera que nunca hubiera imaginado. Esto era tan potente, que muchas veces lloré (aún me pasa) con algunas cartas, ya sea porque una historia de vida me tocaba o porque me emocionaba poder llegar tan profundo en el sentir de alguien más.

 

Liz Astróloga

Aunque ustedes no lo crean, no me siento tan afín con ese título, y en realidad con ninguno. Creo que una de las causas puede ser que soy una persona bastante independiente en mis razonamientos. He leído libros de astrología, pero no me los aprendo de memoria. No aprendo nada de memoria. Observo muchas cosas, cuestiono libros. Estudio cartas, saco mis conclusiones. Sé que hago el estudio de acuerdo al estilo de Liz Greene, que es las astróloga con la que me siento más afín, pero ella es psicóloga, y se nota. Y yo soy artista, y se nota (jaa).
A lo que voy es que soy astróloga pero también soy otras cosas que se complementan con esto. Así que no esperen de mí encontrarse a alguien con una bolita mágica. Mi estudio va enfocado a la psiquis, a llegar al hueso del problema, a sanar. Y para eso leo todo lo que puedo, indago, siento, y por supuesto, estudio astrología.

 

Liz Terapeuta

En realidad la astrología sin terapia, sin sensibilidad, es intrascendente. Y lo digo porque la astrología propiamente tal, no sirve por sí sola como terapia. No cura, ni ayuda en nada. Por lo tanto el astrólogo además de interpretar una carta astral, necesita tener conocimientos en psicología, en lo espiritual y hasta en lo médico, si es necesario.
Para mí, las personas que confían en mi servicio como astróloga se convierten de alguna manera en algo sagrado. Me dan una llave para entrar a su mundo, para observar lo que no se ha sanado, para detectar de dónde viene su dolor, para encontrar una vía de curación… Ese “viaje” en el tiempo, en generaciones (cuando analizamos lo familiar) por ejemplo, requiere un compromiso y respeto, pero por sobretodo, un cuidado único, pues quien consulta es tremendamente vulnerable a lo que se le diga. Por lo tanto, la oportunidad que se tiene como astrólogo y como terapeuta requiere de RESPONSABILIDAD y una gran capacidad de amor al prójimo.

 

Para terminar, no quiero dejar de comentarles el por qué no leo la carta delante de otra persona. ¡Es mucha información! y debo detenerme a analizar el orden de importancia de los aspectos y muchas cosas más. Porque uno puede llegar y determinar algo en la carta, que luego parece insignificante ante otro aspecto. Así que me tomo mi tiempo en analizar, sobre todo si me han hecho consultas concretas sobre algún problema personal que los aqueje.
Así que es esa la razón por la que entrego todo por escrito, y doy la cita de consulta después de entregado el informe, en donde pueden preguntarme todo lo que quieran.

Espero les haya sido útil esta información, especialmente a los que están pensando en leerse su Carta Astral por primera vez 🙂

Ah! y algo súper importante: yo Liz R.Rey, soy Sanando Karma. Creadora y directora ejecutiva del sitio/blog. Escribo todo el contenido de esta página y hago las ilustraciones también. Para que no quede duda, ni nadie se haga pasar por SK o Sanando Karma con otro nombre de pila.

 

Buena vibra ❤

Liz R.Rey