Siempre se nos está hablando del ego como algo negativo, que enturbia nuestras relaciones y que tiene gran implicancia en el deficiente comportamiento humano. Sin embargo es indiscutible que somos ego, como una forma de identificación ante los demás, y también parte intrínseca de nuestra condición humana.
Abordar este tema en relación a los signos zodiacales, no tiene otro fin que poder comprender cómo cada uno y a su manera, intenta hacerse valer dentro del grupo social, y en términos más básicos, sobrevivir en este plano.

 

ARIES

Dicen que es el rey de los egocéntricos, y si bien esto puede variar mucho según la disposición de los planetas en la Carta Natal de un Aries, efectivamente estamos ante una de las energías más enfocadas en el yo. Y aunque puede ser molesto para los otros signos, porque parece que Aries simplemente carece de empatía, su función de iniciador debilita cualquier intento de distracción externa. Ellos se dirigen su meta sin considerar nada más, porque es lo que debe ser. El problema surge cuando Aries inevitablemente crea conflicto con otros.

La Cura:
Una buena dosis de amor. Ojalá de alguien dulce y servicial, que no enganche con sus pataletas.

 

TAURO

Este signo puede considerarse el opuesto a Aries en este sentido. No necesita nada más que tranquilidad para funcionar bien. Sin embargo, como sus reacciones funcionan en consecuencia con lo que le es importante, puede volverse bastante fiero si es que siente que está perdiendo estabilidad. La rabia acumulada puede explotar de improviso, y llevarlo una abrupta y violenta caída en cuenta de que era hora de reclamar por lo suyo.

La Cura:
Desarrollar la capacidad de ser asertivo. Reaccionar en su justa medida cuando sea necesario, va a evitarle confrontaciones desagradables.

 

GÉMINIS

Los parlanchines de Géminis que les encanta la vida social, se identifican precisamente con el grado de popularidad que alcancen. Ahí donde llegan, ellos tienden a imponerse porque en el fondo, necesitan expresarse por medio de sus argumentos y demostrar su inteligencia y liderazgo. Por eso que hay tantos políticos Géminis, saben qué decir y cuándo decirlo, y por sobretodo saben cómo dominar a los grupos. El problema es que su ego puesto aquí, puede liderar tan sólo por buscar reconocimiento, no por un real interés en el prójimo, pero eso sólo en el peor de los casos.

La Cura:
Aprender a estar solo y desarrollar una buena autoestima a través de lo que se es, no en base a la opinión de los otros.

 

 

CÁNCER

Son súper buena onda, empáticos y por lo general, uno de los signos más amorosos.  Pero nada de esto les quita su fuerte ego. Sí, porque ellos son (o sienten que son) lo que logran en la vida. Su carrera profesional, su posición social son para ellos trofeos o causa de profunda vergüenza si no logran satisfacer sus expectativas. Así que es un signo cálido pero que tiene sumamente bien marcado sus límites y su sentido del yo. Hace lo que hace porque reconoce su capacidad, y siente en alguna medida, que nació para demostrarlo.

La Cura:
Existe un enorme espectro de cosas en las que se puede encontrar la realización. Una de ellas, y si no la más importante, tiene que ver con el amor. Así que siempre será bueno para él equilibrar su mundo a través de su familia.

 

LEO

Muchos pensarán que este es uno de los signos con el ego más grande del mundo, pero se equivocan. Leo lo que tiene es seguridad en sí mismo, y por lo general un muy buen sentido de autovalía. Ellos no pasan por arriba de nadie para hacerse valer (como Aries) o luchan por sus metas profesionales excesivamente (como Cáncer), no, porque para ellos su luz brilla libremente y no dependen de las circunstancias, no las necesitan. Pero, intentar hacer cambiar de opinión a Leo, eso sí que es una guerra segura. Fuertemente identificado con su opinión, más vale aceptar que este signo jamás te escuchará.

La Cura:
Enfocar su corazón en la compresión del otro. Es lo que más le cuesta porque ama demasiado, y a pesar de ser reconocido como un signo fuerte, tiene siempre el temor de que abusen de él.

 

VIRGO

Cuesta creerlo, pero para Virgo, el “nosotros” no tiene el mismo significado que para el común de los mortales. No comparte, aunque en apariencia lo esté haciendo, y esto no ocurre por maldad o falta de afectos, sino porque se identifica tanto a través de sus relaciones que al final quiere que todo funcione por y para él mismo.  Es como si todo se rompe, él se rompiese también. Entonces aplica un sutil control en el otro, para luego tener todo el poder posible en la relación. Impone todo el sentido de yo con sus más cercanos, y su fuerza es tal, que los demás terminan aceptándolo (a menos que quieran vivir en un infierno).

La Cura:
Ceder no es perder, es tener la capacidad de entender que cada persona vive y observa la vida de acuerdo a sus propios filtros.

 

LIBRA

Sólo si lo quieren, siente que vale, así que imaginen la inestabilidad que puede enfrentar constantemente Libra. Por eso su trato amable, su comprensión y su tacto. Cuando sus relaciones están armoniosas, él se siente bien. Pero vaya, eso es lo que él cree, porque justo cuando encuentra desafíos es cuando más termina obsesionado. Tiene que ganar tu corazón, tu atención. El ego de Libra tiene una clara tendencia a la conquista, así que cuando esté persiguiendo a alguien, es porque necesita elevar un poquito su ego también.

La Cura:
Necesitas aceptar que el autoestima se trabaja desde el interior, así que deja de manipular tu entorno para convencerte de lo que no logras convencerte ni tú mismo.

 

ESCORPIÓN

Acá encontramos un súper ego, porque este signo es uno de los que más se identifica con cada uno de sus pasos. En todos los ámbitos, en todo lo que hace, está su sello, como si quisiera constantemente demostrar su poder ante la vida. Esta manera de desenvolverse lo vuelve altamente competitivo y conflictivo si se siente disminuido, pero es astuto, así que como buen Escorpión sabrá cómo moverse. Y más que un problema para los otros, puede llegar a ser un buen líder, pero sólo a ratos porque jamás nunca su intención será empoderar a otros.

La Cura:
Ama, eso lo cambia todo. Te relaja, se hace sentir valioso y también puedes fluir mucho mejor en tus asuntos.

 

SAGITARIO

Tiene una capacidad creativa enorme, tan enorme como su ego. Así que es probable que de niño haya estado muy molesto si es que sus padres o maestros no elogiaban sus ocurrencias. Se identifica con lo que hace a tal punto que, puede mover montañas por hacerse notar. Lo mismo corre en el caso que quiera conquistar a alguien, porque se siente tan soberanamente especial que si no lo “pescan”, se irritará hasta la médula.

La Cura:  Dicen que uno es su propio juez y el más duro. Todo ese rechazo que te parte en dos, viene desde ti. Necesitas comprender a tu niño interno, y no engañarte haciéndote el fuerte cada vez que sientas que no eres reconocido.

 

CAPRICORNIO
Mi familia, mi casa. Esa es la fortaleza de este signo, y también su mayor debilidad. Porque para ellos cualquier cambio o inestabilidad en estos aspectos, puede generarle la mayor de las frustraciones. Este es un signo terrenal, material, en el buen y en el mal sentido de la palabra, así que todo lo que logre va orientado ahí, y por supuesto, directamente relacionado con su sentido de seguridad y del yo.

La Cura:
Desarrollarse todo lo que pueda de una forma íntegra. Buscar lugares hermosos para conectarse con la naturaleza, y por sobre todo, comprender la impermanencia a la que estamos sujetos todos los seres de la Tierra.

 

ACUARIO

“Sólo sé que nada sé”. Esta es la frase que menos se esmera en asimilar Acuario, y ocurre porque es un signo que está totalmente aferrado a su razonamiento. Si bien, lo intelectual es uno de sus mayores dotes, posee también una mente bastante cerrada e incluso infantil, si es que siente que sus ideas pierden fuerza ante las de otros. Y es cierto, que muchas veces da en el clavo y abre mentes y caminos, pero mientras su ego esté en medio, se irá por la borda su capacidad de crecer, desgastándose innecesariamente en ganar sólo por la necesidad de sentirse importante.

La Cura:
Viajar, ojalá conocer otros puntos de vistas, otras realidades. Incluso la lectura pueden darle ese equilibrio que pierde tan a menudo.

 

PISCIS

Para este signo en particular, el ego está algo debilitado dentro de su personalidad, y una manera de equiparar esta situación, es asumir que vale de acuerdo a lo que tiene. Por lo tanto, son sus recursos materiales, o la percepción de sí mismo la que puede volverse problemática si es que no siente que llega a los parámetros en los que se reconoce como exitoso. Hacerse valer entonces, puede convertirse en el norte de su vida, porque de alguna manera cree que es la única forma de defender su individualidad.

La Cura:
Encontrar una pareja que lo haga sentir valioso, pero primero, ¡aceptar que Piscis es el que debe buscar esa pareja!, lo que equivale al reconocimiento que se tiene de sí mismo y de su propio valor como persona. 

 

 

Texto por Liz R.Rey