Algunas de sus propiedades curativas

El Romero se distingue por ser un pequeño arbusto de menos de un metro, de tallo leñoso y bien ramificado. Sus hojas son estrechas y largas. Se caracteriza por su color verde oscuro y su intenso aroma, mezcla similar a la del pino y la menta. Puede florecer durante todo el año, con diminutas flores color azul violáceo muy claras.

El Romero es antiséptico (contra las infecciones), estimulante, vulnerario (para curar heridas), antiespasmódico (regula los movimientos de los intestinos) y diurético.

Se puede usar en infusión una ramita, por lo que se pueden tomar tres tazas al día como estimulante, aperitivo o tónico digestivo. Combate las flatulencias, es depurativo de la sangre, y fortifica el sistema nervioso y el corazón.

También ayuda contra la halitosis, dolores de cabeza, vértigos, resfríos (catarros).

Fuente: Manual de Medicina Natural