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Dicen que al observar tu sombra, serás capaz de conocer todo lo que está en ti, pero que no has sido capaz de aceptar…(según el psiquiatra y psicólogo Carl Jung). En este artículo, les entrego un listado con las características menos agradables y más molestas de cada signo.

Para tener una idea más concreta sobre alguna persona, es necesario saber su signo solar, ascendente y signo lunar. Obviamente siempre será mejor hacer la lectura de la carta astral completa, pero al menos teniendo claro los datos que mencioné, se puede hacer un pequeño perfil de la persona.

 

Aries: El egocéntrico.

Lo complicado de un Aries es que todo lo que les pasa es tan, pero tan importante (para ellos) que realmente no tienen ni idea de qué pasa a su alrededor. No es que sean malos, sólo que pueden mostrarse sumamente insensibles con el resto, precisamente porque carecen de la capacidad de percibir y empatizar con el dolor ajeno.

Si quiere que un Aries lo entienda, tal vez es usted quien debe tener la suficiente sensibilidad para tocar esa fibra sufriente de su gran “Yo”, y hacerle entender que de alguna manera usted comparte su dolor. Compleja tarea.

Para el caso de los Aries más empáticos (con su Luna bien aspectada, entre otros aspectos), dedicarse a ayudar puede hacerlos sentir importantes y a la vez, desarrollar su capacidad de liderazgo gracias a su fuego innato. Claro que ellos sirven como “chispas”, más que buenos escuchas.

 

Tauro: El cómodo.

No le pidas nada a un Tauro. Nada que los haga ir más allá de lo que consideran sus propios recursos. El trabajo pesado no es para estos toritos. Y la verdad, si bien puede ser molesto para quienes esperan más de ellos , no es tan malo como parece. Tauro sabe que puede atraer lo que quiere, porque tiene la suficiente gracia y capacidad de materializar, como el signo de tierra que es. Pero claro, se pierde de mucho. Un Tauro deja ir su potencial, si es que se siente a gusto en donde está.

Para el caso de los Tauro creativos, ellos pueden avanzar siempre y cuando sintonicen bien con sus parámetros de satisfacción. No harán algo que no disfruten, es la regla. Y si algo funciona, tenderán a repetirlo una y otra vez, pues ¿no es eso lo que estaban buscando?.

 

Géminis: El mentiroso.

Muchos dicen que Géminis tiene doble cara, y algo de cierto hay. Géminis hace una lectura rápida y eficiente de la realidad, como ningún otro signo. Lamentablemente, su energía está tan centrada en su mente, que se pierde a sí mismo con facilidad. No, a veces no quieren mentirte, pero lo hacen, porque es la forma que encontraron de ordenar sus pensamientos, y de lidiar con el mundo.  O porque simplemente, no encuentran su verdad, ya que su energía es demasiado extrovertida como para andar pendiente de ellos mismos.

Para el caso de los Géminis muy sensibles, existe en ellos una forma de protegerse bastante poderosa, eligiendo no mostrarse sinceramente, adoptando poses aduladoras y aparentemente “simpáticas” para sentirse aceptados e incluídos en el clan, pero por sobretodo, ¡para lograr sus fines!.

 

Cáncer: La pobre víctima.

Si hay un signo “llorón y lastimero” en el zodiaco, es éste. Sus estados emocionales varían bastante, y aunque no necesariamente lo veremos triste, una vez que cae en el abismo de la tristeza, puede llegar  a ser insoportable, tanto para él como para quiénes lo rodean. Pero no juzguemos, realmente Cáncer siente más. El asunto es, que de alguna manera, Cáncer aprende y utiliza sus lamentos para llamar la atención, muchas veces inconscientemente, manteniéndose en la etapa del bebé que llora para mamar. Eso es lo peligroso con él. Peligroso, porque puede manipular a todo su entorno con sentimientos de culpa.

Cáncer no necesariamente es malo, pero nos será muy difícil identificar cuándo realmente nos necesita, o si estamos cayendo en su plan de atraparnos con su dulzura y volvernos una de sus “marionetas”.

 

Leo: El señor perfección.

Muchos piensan que Leo tiene el ego gigante, y si bien es la tónica en los signos de fuego, Leo puede destacar por su gran capacidad de amar. Sin embargo, su mayor defecto reside en que sus juicios nacen de su perspectiva perfecta e indiscutible (según ellos). No soportan que lo que consideran cierto sea cuestionado, y si te cruzas en su camino de la verdad,  pueden ser bastante duros y reaccionar ferozmente ofendidos. No, no te gustará ser enemigo de un Leo.

Por otra parte, existen Leo mucho más flexibles, pero que de alguna manera buscarán siempre rodearse de quiénes sí los hagan sentir los reyes del universo, convirtiendo a sus enemigos en pequeñas moscas insignificantes, aunque no sea su intención.

 

Virgo: El enrollado.

¿Quieres que un Virgo se muestre relajado?, puedes sentarte a esperar. Para Virgo, su vida está estructurada en el orden, en su orden. Como una persona poniendo un cubo sobre otro, Virgo logra armonizar su existencia con su don práctico y armónico, pero, ¿dónde caben ahí las pasiones, la improvisación, la expresión espontánea de los sentimientos?. Todo lo que no haya procesado primero, quedará en lista de espera, aunque en ese baúl haya quedado justo lo que necesitaba. Y bueno, si eres una pieza extraña, que no encaja en su puzle, simplemente te echará a la basura.

Pero eso no es lo más peligroso, lo realmente complicado es cuando Virgo se considera a sí mismo poco apropiado. En esos casos, puede llegar a tormentosas obsesiones  y luchas consigo mismo, de las que cuesta mucho sacarlos.

 

Libra: El indeciso.

Los encantadores Libra, que suelen ser apreciados por casi todo el mundo, son personas que se mueven de polo a polo. Son capaces de percibir los estados de ánimo del resto, pudiendo actuar apropiadamente según sea el caso. Pero, su mayor defecto se manifiesta cuando necesitan equilibrarse a ellos mismos. Libra se agota, y mucho le cuesta aceptar el mundo dual, y su propia dualidad. Son recurrentes los estados en que Libra se muestra quisquilloso, lleno de pequeñas explosiones de rabia, una rabia reprimida que sale de a poco, ya que él jamás se permitirá soltar toda su furia de una vez.

Puede echarlo todo a perder, y está bien, porque somos humanos, sólo que a él le cuesta más aceptarlo. Tal vez si no pensara tanto en hacer todo bien, o en hacer a todos felices, podría realmente tomar decisiones que fomentaran su propia y necesaria felicidad.

 

Escorpión: El malo.

No se asusten. En este artículo estamos hablando de las energías puras de cada signo, y cuando hay que hablar de los defectos, es escorpión el que se lleva el galardón en maldad. Vengativo a morir, difícilmente se olvidará de que lo hiciste sufrir. No conoce la palabra perdón, y mucho menos, piedad. ¿Pero qué esconden todas estas reacciones?. ¡Su sensibilidad!. Escorpión es sumamente vulnerable, es por ello que incansablemente busca posiciones de poder que lo hagan sentir más seguro. Y probablemente lo logren, pues de todos los signos de agua, es el que más fuerza y empuje tiene. Claro, ha sido dotado de un arma eficaz que es tener conocimiento de su propia capacidad de defensa. Puede herir, y lo sabe. Y también quiere que tú lo sepas.

Una encarnación como signo escorpión, si bien dota de gran poder, también implica la generación de un pesado karma. Quizás escorpión no está totalmente consciente de esto, pero si es el caso, y tiene algo de control de sus estados oscuros, podrá hacer mucho por sí mismo, sin amedrentar a quienes él considera enemigos. Al menos no tanto.

 

Sagitario: El soñador.

Es cierto y conocido que Sagitario es un signo muy positivo. Hace reír al resto, y sabe poner optimismo en cada uno de sus actos, sin embargo, parece que no logra identificar cuando sus expectativas son irreales. Cuando encuentra una verdad en su corazón siente la necesidad de replicarla en el mundo, a pesar de que éstas ideas sean totalmente incompatibles con la vida cotidiana.  No es raro conocer a Sagitarios endeudados, o a quienes obtienen muchos logros, pero que al pasar el tiempo, no logran administrar sus recursos de una manera correcta, perdiéndolo todo.

Sagitario exagera. Tiene una tendencia a amplificarlo todo, el amor, las posesiones, las convicciones. Es necesario que aprenda a poner los pies sobre la tierra, aunque probablemente sean sus propios actos lo que los lleven a aterrizar.

 

Capricornio: El inexpresivo.

Capricornio tiene fama de ser una persona fría, o incluso malévola. Pero la verdad, eso dista bastante de éste signo, pues Capricornio no sufre de eso, sino más bien de una incapacidad en demostrar afecto. Y vaya que puede ser un problema, porque quiénes lo rodean, no terminan de entender a esta persona, que aparentemente, disfruta más del trabajo o de las cosas, que de sus propios seres queridos. Quizás en alguna medida sea así, porque la sensibilidad de Capricornio tiene un límite, y si en algún momento se han sentido heridos, buscarán la manera de focalizar sus energías en lo que les de calma y felicidad.

A pesar de esto, Capricornio debe buscar la manera de amar. Digo “debe” porque es muy común que con el paso de los años, se vuelvan más independientes, más intolerantes, y más indiferentes, convirtiéndose muchas veces en ermitaños. Quiénes acepten su humor negro o sus palabras duras, podrán descubrir en ellos su nobleza, y su capacidad de empatía, ¡aunque vaya que está escondida!

 

Acuario: El individualista.

El problema con los Acuario, es que quieren que sus ideas brillantes se apliquen para todos, menos para ellos mismos. Claro, dentro de su visión está la respuesta a esto que nos parece injusto. Ellos siempre podrán tener un buen argumento para explicar y explicarse, pero no tolerarán que quienes lo rodean, no hagan caso a su lógica. Tienen la capacidad de estar muy pendientes de los demás, y en verdad, pueden hacer mucho por el bien común, salvo que necesitan salir de vez en cuando por su inspiración, ¡y no se les ocurra molestarlos!. Simplemente no están, y no estarán jamás para lo que ellos consideran es menos importante que sus asuntos, como por ejemplo,  dar paso a que fluya su genialidad. No vayamos a cometer el error de interrumpirlos… (sarcasmo).

 

Piscis: El crédulo.

Más arriba mencionaba a Cáncer como el más “llorón”, y si bien es cierto que Piscis también, su lamento es mucho más “real” y “puro” que el del signo del cangrejo. ¿Por qué?, porque Piscis no tiene intenciones de manipular. No se hace la víctima, como muchas veces lo hace Cáncer. Ellos simplemente, son más sensibles y carentes de esa necesidad de controlar su entorno. Así que al encontrarse Piscis, un signo tan espiritual en un mundo tan rudo como éste, recurre al “salvavidas” más cercano para aferrarse a algo, encontrando muchas veces en la fe el sostén que tanto necesita. El problema reside, en que su fe puede convertirse en ciega, pues intuitivamente sabe que, si osa en dudar, caerá en un abismo insoportable y aterrador. Así que prefiere creer, aunque eso implique aceptar conceptos poco claros y faltos de veracidad.

Y si es que un Piscis no logra encontrar ese algo que lo sostenga, puede pasarse la vida evadiendo la realidad, ya sea a través de drogas (permitidas o no), o a través del excesivo consumo alcohol.

Quienes tengan a un Piscis cerca, sabrán que deben cuidarlo, y se darán cuenta de lo necesario y valiosos que son, pues ellos canalizan mucha información espiritual, tanto así, ¡que pueden llegar a manifestar problemas que ni siquiera son de ellos mismos!.

 

 

Para terminar cabe recalcar que estamos hablando de manera general, y como les mencionaba al principio, para hacer el perfil astrológico de alguien, siempre es mejor contar con su Carta Astral Natal.

También es importante decir que, cada uno de nosotros tiene esta energía funcionando en algún área de la vida. La idea es hacernos conscientes de cuáles son esas partes oscuras de nosotros mismos, y podamos de alguna manera, ir equilibrando nuestra forma de ser  y nuestra relación con el mundo externo.

 

Si desean conocer en profundidad las energías de su Carta Astral, no duden en escribirme a sanandokarma@gmail.com para solicitar su análisis.

 

Texto por Liz R.Rey